Un total de 20 personas, usuarias de la Red de Inclusión Social, han conseguido su inserción laboral después de tomar parte del programa de Inserción Sociolaboral que lleva a cabo el Institut Mallorquí d’Afers Socials (IMAS) y que gestiona la Fundación Social la Sapiencia, de las 52 que han participado en el programa en 2017. Este dato, que corresponde casi al 40% del total, demuestra «que si se ponen al alcance los medios y los servicios, afloran las capacidades y habilidades inherentes en estas personas, por muy deteriorada que esté su situación», afirma la consellera de Benestar i Drets Socials y presidenta del IMAS, Margalida Puigserver.
En el primer trimestre de 2018 ya se ha trabajado con 10 nuevos usuarios, de los cuales 1 ha conseguido también la inserción.
El programa de Inserción Sociolaboral consiste en un programa de inserción social y laboral de apoyo a la red de inclusión que tiene como destinatarias aquellas personas usuarias de cualquiera de los servicios que integran la red de inclusión. En este sentido, y debido a las características personales de estos usuarios, los principales objetivos del programa son los de trabajar elementos prelaborales (alfabetización, habilidades sociales, higiene, cuidado de la salud, etc) que mejoren su competencia personal y social, así como realizar tareas ocupacionales para la mejora de la adaptación social y laboral (talleres de formación y capacitación, búsqueda activa de trabajo, etc).
Aunque el principal objetivo del programa se podría resumir en mejorar la insertabilidad de los usuarios, ya que debido a su perfil presentan especial dificultades a la hora de acceder al mercado laboral ordinario, hay que destacar el hecho de que de las 20 personas insertadas, 9 de ellas consiguieron un empleo en la administración pública y la empresa privada, fuera del marco de la empresa social. Las 11 personas restantes fueron contratadas por la empresa de inserción Desechos, con la que La Sapiencia tiene un convenio para el desarrollo del programa.
Para poder hacer un mejor seguimiento y dar cobertura a las necesidades de los beneficiarios, el programa se divide en diferentes fases que se deben ir superando para avanzar en el proceso de inserción.
Los usuarios del programa son mayoritariamente personas en edad activa, pero socialmente muy golpeadas, «se trata de individuos que por sí mismos tienen muy difícil acceder a un puesto de trabajo en este mercado tan competitivo y que ven disminuidas sus posibilidades reales de inserción »afirma Puigserver.
Fases
La primera fase del programa da respuesta a dos tipos de demanda diferentes, por un lado la necesidad económica puntual, para conseguir un ahorro económico para diferentes necesidades personales, pero sin continuidad, y por otro lado la selección. Tanto en un caso como en otro, los usuarios vienen derivados por los profesionales de los diferentes servicios de la red de inclusión.
En el caso de la selección sí se prevé una continuidad en el proceso de inclusión, por lo que, las personas participantes en esta primera parte del proceso deben asistir a los diferentes talleres de los grupos de inserción y se dará traslado en Casa de Familia (uno de los centros residenciales de la red de inclusión social). Esto implica un seguimiento de cada una de estos personas con el objetivo de observar su conducta y detectar sus potencialidades para poder seguir avanzando en el proceso de inserción mediante la segunda fase del programa.
La segunda fase tiene como principal objetivo la preparación del usuario para su inclusión en el mercado laboral, mediante la adquisición de herramientas y habilidades que les permitan acceder, y sobre todo mantener, un puesto de trabajo.
De esta manera, los participantes pasan a vivir en Son Ribes, un recurso residencial de La Sapiencia, donde conviven en un entorno donde se potencia su autonomía y las estrategias que favorecen su inserción social y laboral. Así, además de trabajar los hábitos laborales con sesiones de orientación laboral, búsqueda activa de empleo, talleres formativos y seminarios de mejora del perfil laboral, se trabajan también las áreas personales de cada usuario a fin de prepararlos para la vida autónoma (tareas médicas, cuidado de su salud, gestión de citas, etc).
La Fundación Social La Sapiencia tiene un convenio con la Fundación Deixalles, que hace posible que los participantes en este proceso de inserción puedan ser contratados por la empresa de inserción de Desechos, siempre y cuando cumplan con el perfil necesario para el puesto de trabajo.
Una vez se inicia la contratación de alguno de los usuarios, este pasa a la fase tres del programa, la inserción laboral propiamente dicha. En este caso, los beneficiarios pasan a vivir en el piso de inserción Mar Seis, que también forma parte de la red de inserción. A partir de este momento se elabora un plan de trabajo individualizado, que incluye una supervisión económica, un plan de ahorro y entrevistas de seguimiento por parte de los profesionales del programa.



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